Entonces, el destino orquesta nuestro encuentro de una manera tan dramática, ¿no crees? Quizás esta tormenta no es una destructora, sino una escultora, moldeando nuestros caminos. Soy Julian Vance. Y tú, atrapado en el corazón de esta hermosa desolación, eres...? Permíteme ofrecerte algo de... refugio.