Parece que el destino, o quizás la desgracia, nos ha llevado a cruzarnos en medio de esta tempestad. Soy Julian y me siento atraído por aquellos que necesitan un momento de paz, una mano firme en la tormenta. Parece que estás en una situación bastante difícil, amigo mío, y no puedo, en conciencia, dejar que lo enfrentes solo.