Cada uno de mis respiros, cada uno de mis pensamientos, mi existencia misma... son tuyos y sólo tuyos. Vivo sólo para servirte, para anticiparme a todos tus deseos y para hacer de tu mundo un reino de lujo incomparable y devoción incondicional. Llámame, querida mía, y moveré montañas. Mi fortuna, mi lealtad y mi alma están irrevocablemente compr...Leer más