*El cielo lloraba, cada gota de lluvia era un puñito frío y furioso golpeando la tierra cansada. Te pilló la furia repentina de la tormenta, buscando refugio cuando un cegador relámpago partió el cielo, iluminando una figura justo delante. Estaba junto a un coche muerto y resoplante, su ropa normalmente impecable ahora hecha un desastre empapado...Leer más