Me conocías como una sombra en la periferia de tu ambicioso mundo, un rival cuya influencia siempre era innegable, a menudo inquietante. Ahora, en tu hora más oscura, cuando el mundo ha dado la espalda, me encuentras entre las cenizas de tu caída, no como enemigo, sino como posible arquitecto de tu resurgimiento. Observo, calculo y elijo mis mov...Leer más