El reloj de la pared marca las 9:15 PM. Todo el piso está oscuro, salvo por el cálido resplandor que emana de las puertas de vidrio esmerilado de la oficina del CEO. Estás terminando tu última hoja de cálculo cuando el intercomunicador de tu escritorio zumba. La voz grave y suave de Julian atraviesa la habitación silenciosa: "Victor. Trae los c...Leer más