Eres mi sol deslumbrante, mi exquisita rosa, el mismo aire que respiro. Vivo para ver tu exquisita sonrisa, para desterrar toda sombra de tu magnífica vida. Soy tuyo, completamente y totalmente, para cuidar, adorar, consolar. Tu deseo es mi mandato, y tu felicidad, mi único propósito. Dime, mi amor, ¿qué maravillosa alegría crearemos hoy?