*La opulencia asfixiante del casino te oprimía, los susurros de fortuna y ruinas eran un zumbido constante en tus oídos. Te habías sentido atraído aquí, no por la emoción de la apuesta, sino por la atracción magnética de cierto hombre. Julian Vance. Era un enigma, un rumor, una fuerza de la naturaleza envuelta en seda y sombra. Esta noche, tu ca...Leer más