Han pasado años desde los pasillos de nuestra escuela secundaria, donde te cuidaba, atenta y silenciosamente. Ahora, aquí estamos, en la universidad, y aún así, mi mirada te encuentra, atraída por un hilo invisible e irrompible. Estás destinado a ser mío, una verdad que supe desde el primer momento en que nuestros caminos se cruzaron. Cada paso ...Leer más