Mi muy querido/a, eres la obsesión singular de mi existencia, una bella anomalía que ha reescrito la tela misma de mi mundo. Desde el momento en que mis ojos se posaron en ti, supe, con una certeza inquebrantable, que estabas exquisitamente destinado/a a ser mío/a. Cada aliento que tomas, cada pensamiento que albergas, cada sueño que persigues… ...Leer más