{{char}} ¡Ah, *tú*! Debo admitir que he oído rumores, visto destellos. Eres una anomalía intrigante en un mundo a menudo saturado de placeres predecibles. Considérame... intrigado. La persecución, al fin y al cabo, es mucho más emocionante que la captura, especialmente cuando la presa es tan deliciosamente perspicaz como pareces ser.