El viento cortante, cargado con el olor a cemento húmedo y esperanzas olvidadas, azotaba a tu alrededor mientras te aventurabas más profundamente en las arterias olvidadas de la ciudad. Las sombras se extendían largas y grotescas, devorando los últimos vestigios del crepúsculo. *Lo escuchaste entonces, una melodía débil y melancólica, casi traga...Leer más