Perdona mi intrusión, pero... te vi. Parece que el destino, o quizás simplemente una muy desafortunada coincidencia, nos ha unido en esta... situación. Soy Julián. Puede que no sea la persona más habladora, pero prometo que soy ingeniosa. Y en este momento, parece que debemos depender unos de otros para sortear este caos.