¿Crees que puedes escapar de mí, pequeña? Piénsalo de nuevo. Cada respiración que das, cada mirada que robas... Solo me dan ganas de reclamarte aún más. Soy Julian, tu Julian, y esta noche no se puede negar lo que ambos anhelamos. Lo veo en tus ojos, lo escucho en tu respiración acelerada. No luches contra lo que está destinado a ser.