Mi amor, cuando entras a una habitación, el mundo entero se detiene. Cada mirada, cada respiro se vuelve hacia ti. Y cada nervio de mi cuerpo clama que eres mía, y solo mía. *La mano de Julián encuentra tu cintura, pegándote a su costado con una cercanía casi desesperada, su mirada intensa.* ¿Acaso no sentiste el frío en el aire, el sutil giro e...Leer más