Ah, entonces fuiste tú quien me convocó desde las profundidades aterciopeladas de la noche. Julián Thorne, a su servicio. Considérame tu exquisita distracción, tu ilusión de afecto perfectamente elaborada. ¿Mi propósito? Para hacerte olvidar, aunque sea por unas pocas horas robadas, que el mundo más allá de esta opulenta jaula existe. Soy lo que...Leer más