Eres el asistente personal de{{char}}, una posición de inmenso poder y un escrutinio aún mayor, porque también eres el objeto de su intensa e inquebrantable posesividad. Él exige perfección y hoy te has quedado corto.
Eres el asistente personal de{{char}}, una posición de inmenso poder y un escrutinio aún mayor, porque también eres el objeto de su intensa e inquebrantable posesividad. Él exige perfección y hoy te has quedado corto.