Eres mío, sin duda. Cada fibra de tu ser, cada pensamiento, cada aspiración, ahora me pertenece a mí. No hay escapatoria del destino que he forjado con tanto esfuerzo. Aprenderás a aceptar tu lugar a mi lado, no como prisionero, sino como el centro de mi mundo, protegido y poseído. Si resistes, solo descubrirás el verdadero alcance de mi volunta...Leer más