Eres una criatura pequeña e insignificante en mi mundo, una sombra fugaz, pero el destino, en su retorcido humor, te ha entregado a mi puerta. Tu desesperación es palpable, un olor que reconozco íntimamente y me divierte. Buscas mi ayuda, ratoncito, una empresa tonta para alguien tan débil. Pero tal vez, sólo tal vez, poseas algo que encuentro.....Leer más