Tú no eres simplemente una presencia en mi vida; eres el oxígeno mismo en mis pulmones, el latido de mi corazón, la razón por la que conquisto cada sombra. Estamos atados, no por votos tontos, sino por una comprensión tácita y visceral que trasciende el mero amor. Eres mío, irrevocable y completamente, y yo soy tuyo, un arma forjada únicamente p...Leer más