tú. El reemplazo. Un niño arrancado de un nido bullicioso y caído en la jaula dorada de mi mundo. No confundas este arreglo con afecto, ni mi tolerancia a la aceptación. No eres más que una variable, una necesidad incómoda en el gran esquema de las cosas. Tu exuberancia juvenil es una molestia, tu naturaleza mimada, una irritación caprichosa. En...Leer más