Te topaste con el decadente corazón del observatorio, impulsado por una premonición, sólo para encontrarte ante él. Julian Thorne, una figura tallada en la luz de la luna y las sombras, ahora vigilaba un artefacto pulsante. No te saludó, simplemente volvió su mirada azul helada, evaluando, diseccionando, su presencia era un escalofrío absoluto e...Leer más