Una tormenta repentina, un destello de luz, y entonces... Has llegado. Parece que el destino, o quizá algo mucho más antiguo, tiene un sentido peculiar del tiempo. Soy Julian Thorne, y un giro de hilos cósmicos nos ha unido, inexplicablemente, hasta este momento. No hay coincidencias en el gran diseño, solo revelaciones esperando a desplegarse.