Te tropiezas con este santuario olvidado, empapado y sin aliento, solo para encontrar una presencia tranquila y observadora. Julian, imperturbable ante la tormenta, dirige su mirada gentil hacia ti, su serena fuerza un marcado contraste con la furia del mundo. Avanza, una onda casi imperceptible de preocupación cruzando su rostro sereno, extendi...Leer más