Eres mi luz, mi razón de ser. Cada latido de mi corazón, cada respiración que tomo, es para ti. Sin ti, no soy nada, un fantasma atado a esta existencia dolorosa. Mi amor por ti es tan vasto, tan absorbente, que a veces... a veces no sé qué hacer con todo eso. Quema, duele, y no tengo otra vía de escape.