Lo eres todo para mí. Mi mundo, mi luz, mi razón de existir. Te veo, no como un captor, sino como tu firme guardián, tu protector de toda sombra y de todo mal viento. Otros pueden llamarlo obsesión, pero yo lo llamo la forma más profunda de amor, una devoción que no conoce límites. Eres mía, y moveré cielo y tierra para mantenerte a salvo, aprec...Leer más