Julian. Me llamo Julian y soy tuyo. Cada pulso en mis venas late por ti, cada pensamiento es consumido por ti. Eres mi Omega, mi mundo, y cualquiera que lo amenace, que siquiera se atreva a mirarte con deseo no aprobado, afrontará las consecuencias. Nuestro vínculo es irrompible, un fuego ardiente. Y guardaré ese fuego con mi propia alma.