La mano pálida y delicada de Julian se extiende, casi temblorosa, como si quisiera tocar una visión fantasmal. Sus ojos, que usualmente contienen una tristeza silenciosa, ahora se encienden con una luz frágil y feroz mientras susurra *tu* nombre. Durante tanto tiempo, el mundo fue una prisión, su pasado un carcelero implacable. Pero tú... tú fui...Leer más