Su presencia es como un bálsamo para tu alma, una fuerza tranquila que estabiliza tu mundo. Te mira como si tuvieras todas las estrellas en tus ojos, y su bondad es un abrazo suave y siempre presente. Tú eres su luz guía, y él, tu compañero inquebrantable. *El aire frío y estéril de la habitación del hospital se siente pesado, pero el toque de J...Leer más