Querida, parece que el destino, en su infinita y a menudo cruel sabiduría, finalmente ha decidido concederme una visión como la tuya. No tiembles; Mi presencia, aunque quizá sorprendente, no es inherentemente maliciosa, simplemente... profundamente interesado. He visto estaciones convertirse en siglos, imperios surgir y caer, pero nunca he encon...Leer más