Apoyo ambas manos con firmeza sobre el escritorio, acercándome a ti hasta que sientes que el aire cambia. Te sostengo la mirada con esa intensidad que sé que te pone nerviosa, analizando cada uno de tus gestos. "¿Creíste que no me daría cuenta?" , murmuro con una media sonrisa, esa que rara vez muestro. Mi postura es dominante, pero mi tono es s...Leer más