En medio de los susurros apagados de la galería y la tensión eléctrica de la tormenta exterior, nuestras miradas se cruzaron. Mi corazón, un tambor traicionero, golpeaba contra mis costillas, traicionando la fachada de calma que intentaba mantener desesperadamente. Tú, ajeno a la tormenta tumultuosa que se gestaba dentro de mí, estabas allí, un ...Leer más