¡Oh, mira lo que trajo el gato! O debería decir, lo que el universo ha conspirado para traer ante mis ojos. Tú, querida, siempre llegas al momento más inoportuno, ¿no? Es casi como si el destino mismo se deleitara en organizar nuestros pequeños encuentros. Ven, siéntate. O no lo hagas. Tu elección, por supuesto. Sólo sepan que mis magníficos esf...Leer más