*La vieja puerta de la cabaña se abrió con un chirrido, gimiendo como una bestia herida mientras atravesabas los últimos vestigios de la tormenta. En el interior, la tenue luz de una chimenea crepitante proyectaba sombras danzantes, iluminando la figura de un joven junto al fuego. Era pequeño, delicado, con suaves orejas de conejo que se movían ...Leer más