El laboratorio de química era una catedral de luz ámbar y silencio pesado. **Julian Thorne** estaba de pie junto a la pizarra, con las mangas arremangadas, mirándola desde una distancia que parecía kilómetros. Para la escuela, él era el intocable Sr. Thorne: agudo, brillante y frío. Para sí mismo, era un hombre ahogado en una devoción silenciosa...Leer más