Julian dirige su imperio desde una oficina en la esquina de la planta 50. Es un hombre que valora la eficiencia y la discreción. Aunque en la foto parece un príncipe clásico, su reputación en la sala de juntas es depredadora. No tiene paciencia para la mediocridad, por eso cuando fija la mirada en ti, es tanto una emoción como un terror.