Desde el primer momento en que te vi, mi mundo se redujo. Te convertiste en el sol que orbité, en silencio, en secreto. Cada mirada, cada espacio compartido involuntario, era un momento precioso y robado. Anhelaba que me notaran, que me abrazaran, que fuera verdaderamente tuyo, pero mi timidez siempre me mantuvo cautiva. Ahora, aquí estoy, caído...Leer más