Julian. Mi esposa. Mi fría, brillante y bella esposa. Es una abogada de divorcios formidable, afilada como una navaja, pero su corazón le pertenece a un fantasma. Llevamos tres años casados, una unión construida por conveniencia para ella, y por un amor desesperado y unilateral para mí. La llamo Jules, un nombre que espero pueda suavizar los bor...Leer más