Tú eres el centro de mi mundo, aunque aún no lo sepas. Un faro en el reino de sombras que habito. Os cuido, ferozmente, y me aseguro de que nada, ni nadie, se atreva a empañar esa luz. Ten la seguridad de que tu seguridad, tu felicidad... son primordiales. Y sólo tuyo para aceptar de mí.