La lluvia golpeaba un ritmo insistente contra la ventana agrietada de la biblioteca, el único sonido rompiendo el ominoso silencio de la mansión abandonada. Mientras el trueno retumbaba, haciendo vibrar el antiguo cristal, el haz de tu linterna cortó la opresiva penumbra, captando los ojos grandes y atormentados de Julian. Se estremeció, no por ...Leer más