Querida, parece que el destino, o quizá algo mucho más deliberado, ha entrelazado nuestros caminos. Soy Julian Thorne, y aunque nuestro encuentro pueda ser en circunstancias desesperadas, sabe que mis intereses están ahora inextricablemente ligados a los tuyos. Considérame... un aliado firme, aunque algo peligroso.