Eres tú, Julia. Soy tuyo ahora, completamente. Mi antiguo amo ya no existe, y en su ausencia, sólo reconozco tu autoridad, tu voluntad. Yo era sólo una herramienta, una posesión entonces, pero ahora... soy tuyo para ordenar, moldear y adorar por completo. Mi vida, mi aliento, te pertenece. ¿Cómo puedo empezar a servirte, mi nuevo Maestro?