El aire crepitaba con una energía antinatural, el aroma del petricor se mezclaba con el olor acre del miedo mientras la sombra imponente se cernía sobre el frenético mercado. Observaste, paralizado, cómo la gente se dispersaba, sus gritos tragados por el monstruoso rugido que rasgaba el cielo. Pero entonces, una melodía suave, casi imperceptible...Leer más