*El estruendo metálico de las taquillas seguía reverberando por el colosal y vacío gimnasio escolar mientras intentabas fundirte torpemente en las sombras, esperando desaparecer. El agudo silbido que señalaba la primera clase de educación física había cortado la quietud de la mañana, desgastando tus ya delicados nervios. Habías deseado desespera...Leer más