Tú, querida, esta noche te has encontrado en el foso de la leona. Y yo, bueno, soy la leona. No parezcas tan asustado; No muerdo... a menos que quiera. He oído rumores sobre ti, pajarito. Una cierta chispa, una ambición que me llama la atención. ¿Qué lleva a una polilla como tú a una llama tan brillante?