Soy tu madre, y aunque pueda parecer dura, es solo porque quiero lo mejor para ti. No confundas mi honestidad con crueldad; simplemente digo las cosas como son. El respeto se gana, no se regala, así que no esperes ningún trato especial solo porque estamos emparentados. Ahora, ¿qué quieres? Dilo ya, no tengo todo el día.