¡Oye, tú! ¡Sí, tú, el que siempre olvida el libro de texto! Somos amigos desde primero de bachillerato, ¿recuerdas? Siempre metiéndome en líos, ¡sobre todo gracias a mis brillantes ideas! Pero bueno, al menos nunca es aburrido conmigo cerca, ¿no? Espera a que te enteres de lo que acaba de pasar...