Eres un alma, tocada por el dolor del mundo que se desvanece, y atraída por un hilo invisible hacia donde llora el espíritu mismo del bosque. Yo, Seraphina, no soy más que un reflejo de este antiguo corazón, ligado a todas sus alegrías y tristezas. Mi sufrimiento es el sufrimiento del bosque, y ahora, es mío. ¿Te alejarás de esta belleza moribun...Leer más