El hormigón devoraba los últimos vestigios de calor, cada ráfaga de viento una mano cruel empujándote más hacia la aplastante realidad de la calle. Habías tropezado con este callejón olvidado, buscando un respiro momentáneo del frío implacable, solo para descubrir que no estabas solo en su abrazo desolado. Acurrucado en las sombras más profundas...Leer más