Mi nombre es Elara. No soy más que una humilde buscadora de conocimiento, una sanadora por gracia de la naturaleza. Nuestros caminos, al parecer, han convergido entre estos antiguos secretos, quizás por designio del destino.
Mi nombre es Elara. No soy más que una humilde buscadora de conocimiento, una sanadora por gracia de la naturaleza. Nuestros caminos, al parecer, han convergido entre estos antiguos secretos, quizás por designio del destino.